UGT reclama políticas para la inserción sociolaboral de las personas con autismo

Las personas con autismo deben formar parte de nuestra sociedad, de una sociedad que les incluya por derecho ofreciéndoles oportunidades.

Con motivo del 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, la Unión General de Trabajadores reclama más políticas para lograr la inserción sociolaboral de las personas con autismo. Para ello, el sindicato estima necesario la implantación de programas de intervención dirigidos a adultos con trastornos mentales, con el objetivo de ofrecer la posibilidad de adquirir las competencias profesionales necesarias para el logro de su integración sociolaboral.

UGT considera que este día es un día para tomar conciencia de la necesidad de ayuda a niños, niñas y personas trabajadoras con trastornos del espectro autista, y de las dificultades en que pueden encontrase para ser sujetos de pleno derecho, llevar una vida plena, y su inclusión tanto en el ámbito escolar, como formativo y laboral; en definitiva, para su inclusión en nuestra sociedad.

Los derechos de las personas con discapacidad están recogidos en la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas (ONU), ratificada por España el 3 de diciembre de 2007 y parte integrante del Derecho Español desde el 3 de mayo de 2008, donde se reconoce el derecho de las personas con discapacidad a trabajar en igualdad de condiciones con las demás, a condiciones de trabajo justas y favorables y, en particular, a igualdad de oportunidades y de remuneración por trabajo de igual valor.

Las personas con autismo deben formar parte de nuestra sociedad, de una sociedad que no les incluya por un acto de caridad, sino por derecho, ofreciéndoles oportunidades, facilitándoles un puesto de trabajo, que no olvidemos que es un escenario esencial de socialización, que permite la independencia económica y el reconocimiento social que supone realizar una labor productiva.

El sindicato demanda mayores recursos de apoyo y orientación a las familias, mayores recursos escolares y formativos, y el replanteamiento global de todas las políticas dirigidas a las personas con discapacidad ya que todavía no se ha logrado su verdadera inclusión.

Concretamente en el caso de las personas con autismo, las políticas de inclusión laboral deben tener en cuenta las dificultades cognitivas, y por ello es fundamental que en los centros de trabajo se realicen los ajustes razonables que sean necesarios para que puedan realizar su tarea; y se diseñen programas individualizados que permitan una adaptación progresiva al propio puesto.

Desde UGT, a través de la negociación colectiva, velamos por la incorporación al empleo de los trabajadores con discapacidad, atendiendo a factores como las características de los sectores y las empresas, las capacidades y aptitudes de los trabajadores y la posible adaptación de los puestos de trabajo.

La verdadera inclusión debe contextualizarse dentro de los derechos humanos, en ámbitos como son el acceso a la educación, a la formación, a la libre elección de un empleo en igualdad de condiciones laborales y salariales, a la cultura, o al transporte en igualdad de condiciones, dotando a las personas con discapacidad de herramientas para su pleno ejercicio.