UGT participa en la jornada “Mujeres autistas en la investigación: nada de nosotras sin nosotras”

La Vicesecretaria General y Secretaria de Igualdad y Asuntos Sociales de FeSMC-UGT, Marina Prieto,  participó ayer, 6 de mayo, en la Jornada Mujeres Autistas en la investigación: nada de nosotras sin nosotras, organizada por la Asociación para Promoción y Apoyo de las niñas y mujeres Autistas CEPAMA, donde abordó la situación de las personas con discapacidad en el mercado de trabajo, evidenciando la dificultad de conocer la situación del acceso y el mantenimiento del empleo para las mujeres con autismo, ante la nula existencia de datos sobre este grupo social.

El derecho a un trabajo digno está lejos de ser conseguido cuando se habla de personas con discapacidad en general y es aún más complicado para las mujeres autistas en las que intersecciona la condición de mujer, de persona con discapacidad y de grupo minoritario dentro de la comunidad del autismo, donde la prevalencia es de una mujer con autismo por cada cuatro hombres con autismo.

CEPAMA es una asociación de autorrepresentación cuya misión es trabajar en favor de las mujeres y niñas autistas, para promover su visibilidad, la defensa de sus derechos y el reconocimiento de las condiciones que aseguren su calidad de vida, poniendo el foco en el logro de su inclusión social plena y su bienestar.

El objetivo de la jornada era poner en valor la labor realizada, desde enero de 2020, por un grupo de mujeres autistas mediante un trabajo de co-investigación sobre la condición autista en el ámbito de los derechos humanos, y la importancia de este tipo de investigaciones participativas para avanzar en el disfrute pleno de todos los derechos: como el derecho a la educación, al empleo, a la vivienda, a la salud, en definitiva, al ejercicio pleno de la ciudadanía.

Esta investigación participativa, iniciativa pionera en España, ha sido apoyada desde el Instituto Superior de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad de Lisboa, está financiado por el Programa Horizonte 2020 de la Unión Europea y el programa DARE (Disability Advocacy Research in Europe).

Este tipo de investigación deja de teorizar sobre las mujeres con autismo, convirtiéndolas y reconociéndolas como investigadoras, no como sujetos pasivos de estudio, y generadoras del conocimiento. En este sentido, la participación se muestra clave para su emancipación y su empoderamiento como ciudadanas de pleno derecho y resulta fundamental como elemento de transformación de la sociedad sobre la base de los derechos humanos identificando de forma más justa hacia donde debe dirigirse las políticas públicas para garantizar la equidad y la no discriminación de las personas con discapacidad, y de las mujeres con autismo en particular.